Temas 7 y 8: La población

Aquí os paso los nuevos temas para descargar relativos a la población:

TEMA 7. Evolución y distribución población

TEMA 8. Dinámica población y estructura de la población.

Los prácticos son los siguientes.

Prácticos población

En los siguientes Ppt podéis ampliar información:

Fuentes demográficas y mov. de población

Comentario de una pirámide

Distribucion-población española

Estructura de la población española

evolución de la poblac. española

 

Imagen relacionada

 

COMENTARIO PIRÁMIDE POBLACIÓN ESPAÑOLA DEL AÑO 2006

 La pirámide de población es un gráfico de barras que muestra la estructura demográfica por sexo y edad de la población española en el año 2006. Además, refleja en su perfil los sucesos que han tenido repercusiones demográficas en los últimos cien años.

  1. A) ESTRUCTURA POR SEXO

 Como es habitual, nacen más varones que mujeres (la barra de los 0-4 años es más larga del lado de los varones). La superioridad numérica masculina se mantiene hasta los 50-54 años, y a partir de entonces predominan las mujeres, de modo que al final, los efectivos de las ancianas son considerablemente superiores a los de los ancianos.

Las causas de esta situación están relacionadas con la mayor esperanza de vida de las mujeres. Estas tienen más fortaleza biológica por motivos hormonales e inmunológicos; han reducido considerablemente la mortalidad en el parto y posparto  y hasta épocas recientes han tenido un estilo de vida con menor exposición a los factores de riesgo de muerte. En cambio, los hombres han tenido tradicionalmente una participación más directa en las guerras; trabajos más duros, con mayor desgaste físico y probabilidad de accidentes; incidencia más alta de hábitos nocivos en exceso como el alcohol y el tabaco; hábitos alimentarios y de vida más desordenados; y menor cuidado por su salud.

  1. B) ESTRUCTURA POR EDAD

 La estructura por edad se deduce de la forma de urna de la pirámide. La base es estrecha, debido al bajo porcentaje de jóvenes y se remete desde hace treinta años (a pesar de la ligera recuperación de los últimos cinco años), indicando una natalidad baja y en descenso. En cambio, la longitud de las barras de los ancianos muestra un importante volumen de población de 65 años y más, indicativo de una elevada esperanza de vida.

Las causas del envejecimiento de la población han sido el descenso de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida.  El descenso de la natalidad, causante del envejecimiento demográfico por la base de la pirámide, se ha debido a numerosos motivos. La situación económica ha retrasado la edad del matrimonio, debido primero a la crisis de 1975, que ocasionó un grave aumento del paro; y luego, a la precarización de los contratos laborales y al alto precio de compra y alquiler de viviendas, que dificultan la emancipación de los jóvenes, prolongando su período de formación y permanencia con los padres. Además, los cambios sociales en cuanto a mentalidad y valores a partir de la transición a la democracia (1975) han colaborado al descenso de la natalidad. Ha disminuido la influencia religiosa; se han despenalizado y difundido los anticonceptivos; y se ha legalizado el aborto en ciertos supuestos. Las mujeres se han incorporado de forma creciente al trabajo fuera del hogar y retrasan la maternidad hasta consolidar su situación laboral, de modo que la mayoría de los nacimientos se producen en el grupo de los 30-34 años; y muchas tienen dificultades para conciliar la vida familiar y laboral, ante la escasez de guarderías a precios asequibles y el mantenimiento de comportamientos sexistas en el reparto de tareas domésticas y en el cuidado de los hijos. Estos ya no se consideran como seguro de vejez de los padres, ante el progreso de la protección social, sino que se aprecia su formación y bienestar, por lo que se prefiere tener menos y atenderlos mejor. Además, los gastos que ocasionan y la dedicación que requieren compiten con el deseo de los padres de disponer de más ingresos para el consumo y de más tiempo libre para el ocio. Por otra parte, han ganado importancia las relaciones de pareja sobre las reproductoras y de cuidado de los hijos; y han surgido formas familiares distintas del matrimonio y menos prolíficas (cohabitación, hogares monoparentales de divorciados, maternidad en solitario). – El aumento de la esperanza de vida, causante del envejecimiento por la cima de la pirámide, se ha debido al incremento del nivel de vida (mejora de alimentación y del nivel educativo y cultural, que favorece la prevención y el abandono de costumbres nocivas para la salud); los avances médicos y sanitarios; y la extensión de la sanidad pública.

Las consecuencias del envejecimiento afectan a la actividad económica y al gasto en pensiones, sanidad y cuidados para los ancianos.

– La desaceleración económica: el envejecimiento reduce la población activa y la capacidad de innovación. Para evitarlo, se fomenta la incorporación al trabajo de los jóvenes y mujeres y se recurre a la inmigración.

La elevación del gasto en pensiones procede de que su financiación no depende de las cotizaciones efectuadas por las personas jubiladas durante su etapa laboral, sino de las que realizan los trabajadores en activo en cada momento. Por tanto, el incremento del número de pensionistas y la reducción de los activos implica la elevación del coste de las pensiones. Frente a este problema, la OCDE recomienda retrasar la edad de la jubilación, eliminar las prejubilaciones y fomentar los fondos de pensiones.

– El incremento del gasto sanitario: los ancianos consumen más medicamentos, visitas médicas y estancias hospitalarias. Frente a este problema se fomentan la prevención y un uso más racional de los recursos sanitarios.

– Los cuidados y atenciones a la población anciana suponen un aumento de las cargas familiares; un incremento de la demanda de residencias públicas y privadas, y la necesidad de planear para ellos actividades que les permitan distraerse y sentirse útiles. Estos problemas requieren fomentar los apoyos que permitan a los mayores permanecer el mayor tiempo posible en sus domicilios; implantar servicios de apoyo y “respiro” a las familias que conviven con los ancianos; e impulsar la creación de residencias.

  1. C) HECHOS HISTÓRICOS CON REPERCUSIONES DEMOGRÁFICAS

 Los entrantes y salientes del perfil de la pirámide muestran la repercusión demográfica de determinados hechos históricos en los últimos cien años. Empezando por la cima de la pirámide pueden distinguirse los siguientes:

– En las últimas barras de la pirámide, la diferencia de efectivos demográficos a favor de las mujeres se debe a su mayor esperanza de vida y también a que en estos años se encuentran los hombres que combatieron y murieron en la Guerra Civil, dado que estaban en edad militar cuando estalló el conflicto (20-24 años).

– Entre los años 1939-1943, existe un entrante motivado por la reducción de la natalidad durante la Guerra Civil y por el exilio de miles de personas tras el conflicto. Además, la situación se vio agravada porque las personas que debían procrear entonces eran también escasas (generación hueca de los nacidos en menor número a causa de las guerras de finales del siglo XIX y de la epidemia de gripe de 1918).

– Entre los años 1944y 1958, no se aprecia la fuerte recuperación demográfica que suele seguir a las  guerras (“baby boom posbélico”), ya que se vio contenida por las dificultades de la posguerra: bloqueo internacional al régimen de Franco, autarquía económica, desabastecimiento y carestía.

– Entre los años 1959 y 1968 los efectivos demográficos se recuperaron al incrementarse la natalidad (“baby boom” posbélico retrasado) gracias a la finalización de la autarquía (Plan de Estabilización de 1959) y al comienzo de una nueva etapa de desarrollismo económico, basado en la mecanización del campo, en el impulso de la industria, y en el auge del turismo. A ello se sumó una reducción de la mortalidad debida a la mejora de la medicina; la extensión de la seguridad social; la generalización de los nacimientos en clínicas; el progreso de la pediatría y la mejora del nivel de vida. La recuperación habría sido aún mayor de no haber sido por una importante corriente emigratoria a Europa, que ofrecía entonces abundantes puestos de trabajo y elevados salarios, que atraían principalmente a la población joven y en edad de procrear.

– Entre 1969 y 1978, el crecimiento de los efectivos tiende a estabilizarse. La extensión del modo de vida urbano obliga a reducir el tamaño de la familia; corresponde procrear ahora a las generaciones menos numerosas nacidas durante la guerra y la posguerra (al ser menos, tienen un menor número global de hijos); y el inicio de la crisis económica de 1975 provoca un descenso de los nacimientos.

– Desde 1979, la base de la pirámide se retranquea, debido a la reducción de la natalidad causada por los factores económicos y sociales ya comentados. En los últimos años, la llegada a España de un elevado volumen de inmigrantes extranjeros aporta más mujeres en edad fértil y con una tasa de fecundidad más elevada, que ha provocado una leve recuperación de la natalidad, plasmada en el ligero saliente de la barra de la pirámide en el grupo 0-4 años.

En el futuro, el mantenimiento de esta tendencia dependerá de la adopción por las extranjeras de las pautas de fecundidad nacionales y de la evolución de la fecundidad de las mujeres españolas. Esta se verá condicionada por una doble situación. Por una parte, los jóvenes accederán más fácilmente al mercado laboral –dada su reducción numérica, lo que podría adelantar su emancipación y la edad del matrimonio. Por otra parte, esta situación solo influirá favorablemente en la fecundidad si se une a la existencia de políticas efectivas de conciliación de la vida laboral y familiar. Es decir, además de ayudas directas a la natalidad, medidas estables y eficaces de apoyo a las familias (facilidades para acceder a la vivienda, empleo estable para los jóvenes y guarderías a precios asequibles), y una verdadera igualdad en el desempeño de las tareas domésticas y familiares.

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